¿Cómo conseguir los mejores contenidos para sus pasajeros? ¿qué contenidos puedo lograr?

“El contenido es el rey”, dicen los anglosajones. Da igual la tecnología, el confort u otros factores, el éxito del consumo de contenidos vendrá dado por acertar en su selección.

La mejor opción es siempre ponerse en los zapatos de nuestros pasajeros. ¿Qué piensan? ¿Qué necesitan? ¿Les afecta en algo las circunstancias del viaje?

Desde el inicio de nuestra iniciativa, hemos estado analizando el consumo de contenidos llegando a unos resultados interesantes. Algunos obvios.

El dispositivo desde el que se accede importa

Para empezar, la tipología de terminales. No es lo mismo el consumo de contenidos en terminales fijos en el vehículo que en terminales propios del pasajero. El consumo se reduce de forma importante si el pasajero tiene que utilizar su propio dispositivo. Esto se debe a múltiples razones como el gasto de batería, la calidad y resolución del dispositivo, la ausencia de auriculares o la reticencia a conectar un terminal propio a una red externa.

El tipo de contenido depende de la duración y tipo de viaje

La tipología del viaje, también influye. Las películas, que es el contenido más consumido, son propicias para largos recorridos, pudiendo ser combinadas con otros contenidos más ligeros. En recorridos cortos se requiere el consumo de otros contenidos que se puedan consumir de forma completa. El usuario de recorridos cortos tiene otra mentalidad, quiere cosas concretas, aprecia mucho informarse, el acceso a internet es muy importante, también aprecia la televisión, el poder acceder a este entorno de forma remota tiene bastante éxito de audiencia. La conexión en estos entornos tiene que ser muy sencilla, ágil y comunicada correctamente.

https://youtu.be/O-xlEIpa_nY

Las series merecen un apartado específico. Pese a que, en el entorno actual de la sociedad, es un producto muy consumido, en entornos móviles está lejano a esas cuotas de éxito. El motivo es muy claro, las series que se consumen son de total actualidad y que, por motivos del ciclo de vida de los productos audiovisuales, la oferta que se puede conseguir es limitada.

….Y por supuesto el perfil del pasajero

La tipología de pasajero también influye. No es lo mismo un público infantil, un público mayormente joven u otro más adulto. Los jóvenes tienen una necesidad primaria que es el consumo de datos desde su propio dispositivo. Una buena conexión a internet es el mejor contenido que se puede ofrecer. No obstante, es necesario regular lo que se ofrece y cómo se ofrece ya que un exceso de consumo de datos, ilimitada por ejemplo, puede causar más perjuicios económicos que beneficios a través de la satisfacción de los pasajeros.

El público infantil es clave. Son grandes consumidores de contenidos, películas y series de tipología infantil. Siempre es necesario tener en la parrilla de contenidos una parte dedicada a este público.

El público adulto se adapta más a las circunstancias. Por las mañanas se informa, sobre todo con radio, internet o televisión, cuando está cansado consume contenidos que le relajen, películas, series o televisión. También escuchar música o podcasts les interesa bastante. Otros contenidos leídos, prensa, revistas, libros, atienden a otros patrones de consumo.

La solución: paquetes de contenidos adaptados a sus necesidades

En Azimut somos conscientes de la importancia de los contenidos. Hemos creado la iniciativa de clasificar a nuestros clientes y sus recorridos con una tipología y generar una oferta en forma de paquete de películas y series adaptada a las necesidades de cada cliente. Estos paquetes de contenidos los gestionamos directamente para facilitar la operación y se van renovando periódicamente en función de la audiencia y de la antigüedad.

Estos paquetes se complementan con ofertas concretas de proveedores de contenidos en prensa, formación en inglés, revistas, libros, así como la posibilidad de que se pueda añadir cualquier otro contenido audiovisual que el operador elija, teniendo en cuenta las consideraciones legales del sistema regulatorio, que explicaremos en un blog adicional.