La importancia del entretenimiento individual

Es una evidencia, que hoy en día, cuando se piensa en desplazamientos no solo se tiene en cuenta la ruta o el horario, sino que aparecen otras variables en la ecuación más enfocadas con el confort a bordo y los servicios que se van a ofrecer al pasajero.

 

Evolución del sector

El mercado del transporte de pasajeros arrastra a los operadores y a todo el sector hacia el incremento del valor añadido que se ofrece al cliente final, que ya no se conforma con ser transportado o llegar a tiempo, ahora quiere que durante el tiempo que está recorriendo el trayecto se le ofrezcan servicios de entretenimiento para sentirse como en casa.

Estos distan mucho de los que tradicionalmente se ofrecían a bordo; noticias, partidos de fútbol o películas antiguas en la pantalla de tubo del pasillo del bus. Que impedían a los pasajeros elegir de manera individual, qué contenido ver y cuando verlo.

Como hemos destacado, la industria se mueve imparable hacia esa dirección. Los operadores que lideran el cambio de tendencia ya apuestan por soluciones de entretenimiento a bordo sobre pantallas embarcadas integradas perfectamente en las butacas, o bien ofreciendo dicho servicio sobre el dispositivo individual del pasajero.

 

Evolución de los contenidos

Si todos nos parásemos a pensar qué contenidos serían los más demandados por los pasajeros de un bus, sin lugar a duda llegaríamos a enumerar muchos de los siguientes:

  • Películas
  • Series
  • Documentales
  • Música
  • Juegos
  • Conexión a internet
  • Audiolibros
  • Información de la ruta

Hoy en día, la anterior lista de deseos se ha convertido en una realidad. Dentro de la oferta de transporte en autobús tenemos la posibilidad de elegir operadores que nos ofrecen todos esos servicios de manera individual, con una interfaz visual e intuitiva y con contenido para todos los públicos que se renueva periódicamente para encontrar siempre novedades en la lista.

 

Las dos vías: entretenimiento sobre pantallas embarcadas o sobre dispositivo del pasajero.

 

El valor añadido que se ofrece al cliente ha empezado tratando a cada uno de los pasajeros de manera individual y ofreciéndole la opción de elegir en primera persona el contenido que desea ver.

Dentro de esta personalización del entretenimiento aparecen dos vías de reproducción de dicho contenido:

 

      • Entretenimiento individual sobre pantallas embarcadas

Podemos ver en el siguiente enlace la integración de las pantallas de entretenimiento individual en la parte posterior de las butacas del coche permitiendo al pasajero disfrutar de la experiencia en primera persona eligiendo a través de la pantalla táctil el contenido que más le apetece disfrutar.

Nada más sentarnos en nuestra butaca, nos encontramos con una interfaz, visual, cómoda e intuitiva tal y como podemos ver en la siguiente imagen:

 

 

Permitiendo así al pasajero disfrutar de una experiencia única durante el tiempo del trayecto, elevando la calidad del servicio, sin gastar batería de nuestros teléfonos o tablets y proporcionando diferenciación a los operadores que han tomado la cabeza en este cambio de mercado.

      • Entretenimiento sobre dispositivo del pasajero

 

Otra de las opciones dentro de la oferta de entretenimiento en el bus es el entretenimiento sobre el dispositivo del pasajero, ya sea directamente en el teléfono móvil o bien sobre tablets.

Satisfacer las necesidades de entretenimiento a través de los dispositivos propios del pasajero permite que los operadores se diferencien de la competencia, presentando soluciones de contenidos premium.

Uno de los puntos más a tener en cuenta a la hora de proporcionar entretenimiento en el dispositivo del pasajero es la necesidad de complementar la oferta de servicios con enchufes USB y/o 220v para que los usuarios del servicio tengan la opción de cargar las baterías de sus dispositivos y evitar así que no disfruten del entretenimiento por miedo a la falta de carga.

 

Un último apunte

Sin duda, nos encontramos con un escenario en constante evolución en el que las empresas que no apuesten por aportar valor a los pasajeros a través de servicios tan necesarios como el entretenimiento a bordo, sin duda perderán competitividad, reputación y en consecuencia cuota de mercado.