Sistemas de seguridad a bordo de Azimut y el Sistema de Monitorización del conductor DSM

La seguridad en el transporte colectivo por carretera de pasajeros es algo vital para todas las empresas del sector. Esta depende de dos elementos esenciales: las revisiones sistemáticas de la flota y los sistemas de seguridad a bordo. Nuestro departamento de I+D+I ha desarrollado un sistema inteligente combinado que previene de forma eficaz las más importantes y frecuentes situaciones de riesgo.

 

Los sistemas de seguridad a bordo de Azimut

El profundo estudio de necesidades y la investigación y desarrollo de las más modernas tecnologías nos ha llevado a configurar dos sistemas activos básicos. Estos garantizan tanto la seguridad de tus pasajeros como la de los profesionales al volante que integran tu equipo.

El primero de ellos es un completo conjunto de asistencia a la conducción centrado en facilitar al chófer información y avisos de todas las incidencias externas que pueden suponer un riesgo durante el trayecto. Es el que denominamos sistema ADAS, siglas en inglés de lo que se traduciría como «Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción».

El segundo, pero no menos importante, es un sistema inteligente orientado a detectar el posible fallo humano. Esta solución se denomina DSM, de igual modo como transcripción de las siglas de su nombre en inglés, «Monitorización de Estado del Conductor».

 

DSM, para la monitorización del conductor

El sistema de seguridad DSM es uno de los más importantes, ya que con él cubrimos una de las principales causas de accidentes catastróficos: los despistes del conductor y la fatiga.

Utiliza otra cámara de infrarrojos y un sistema de visión artificial inteligente, y está constantemente enfocada al conductor de forma lateral o frontal. Se encarga de observar su actitud y diferentes indicadores en su rostro.Mediante este sistema, la CPU detecta comportamientos inseguros o inadecuados del conductor, como el que aparte demasiado la vista del horizonte, utilice el móvil, fume, o cualquier otra circunstancia que distraiga su atención. Y uno de ellos, fundamental y que no depende de actos voluntarios o actitudes corregibles, es la fatiga del conductor.

Su algoritmo de reconocimiento facial le permite establecer toda una serie de puntos de control de referencia, adaptados en función de la fisonomía y características de cada conductor. Así, es capaz de detectar, incluso con gafas de sol, cualquier desviación de los parámetros normales, alertando al profesional mediante señales acústicas y visuales.

Estos sistemas de seguridad a bordo cumplen todos los estándares de regulación, y su capacidad de aprendizaje se ve beneficiada por la experiencia de miles de vehículos que vuelcan información diaria y en tiempo real en sus bases de datos. Facilitan el trabajo de los profesionales, aportando valor a tu empresa y, sobre todo, disminuyendo los riesgos.